sábado, 18 de febrero de 2012

Goteando en el Haiku.

Hace no mucho tiempo, a finales del año pasado os presenté una fotografía con título “Goteando”, pues bien, tengo el gusto de comunicaros que esta fotografía ha sido seleccionada por los administradores de la pagina web “El Rincón del Haiku” para ser la portada del mes de febrero de 2012. Pinchando aquí podéis acceder al histórico de portadas de este espacio web.

Como todos sabéis, las fotografías que hago tienen como tema fundamental la naturaleza. Los motivos que me llevan a hacer este tipo de fotografías son, el disfrute que siento haciendo tal actividad, y la necesidad de tener bonitos recuerdos de un entorno natural que cada vez necesita más de nuestra ayuda. Pero aquí no acaban todos los motivos, uno muy importante que no sé si consigo, es crear algo más de conciencia medioambiental a partir de la visualización de imágenes robadas del exterior que no muestran otra cosa que bonitos rincones de nuestro fabuloso y singular planeta que es necesario respetar.

Para conseguir este último objetivo, una mayor conciencia medioambiental, una herramienta imprescindible es este blog, y una de las finalidades de este espacio virtual no es otro que ése. Entiendo que a partir de vuestros comentarios sobre las entradas, directamente en el blog o en facebook; a partir del número de visitas, que día tras día lenta pero constantemente va ascendiendo; a partir del interés de “El Rincón del Haiku” por la fotografía “Goteando”, web que os invito a visitar e investigar; etc., este último objetivo puede ser que lo esté consiguiendo. Seguiré intentándolo.

Un saludo.Enlace

domingo, 5 de febrero de 2012

SIERRA DEL CARCHE. Por las Peñas y el Barranco de la Hoz.

Aquí os presento esta hermosa ruta que recorre la vertiente más familiar, por los menos para mí, de nuestra querida Sierra del Carche.

Nada más comenzar la ruta, la Peña del Castelar se nos muestra altiva, como custodiando este hermoso paraje natural. Poco a poco vamos haciendo camino, y una vez que le hemos pedido permiso para pasar a esta espectacular peña, nos adentramos por el barranco del Revolcador para, saliendo intermitentemente a la pista forestal, llegar finalmente al refugio del Revolcador. Este lugar siempre será mágico para mí, son tantos años, tantas vivencias, tantas emociones, tantos amigos,… y tanta naturaleza con la que me he empapado aquí que hasta uno se pone ya emotivo, pero vamos a seguir con la ruta.

Peña del Castelar, vigía de la sierra.

Ahora toca afrontar las duras rampas para ascender a las Peñas de la Umbría de la Rosa, aquí hay que tener cuidado, el terreno está muy empinado y es un tanto difícil de andar. En concreto hay que extremar la precaución en un paso situado en la parte superior de las Peñas que es un tanto aéreo y un fallo nos puede hacer caer muchos metros para abajo.

Umbría de la Rosa con las Peñas al fondo.

Además de la precaución lógica que tenemos que tener para evitar un accidente, en este tramo del recorrido conviene extremar la precaución para erosionar lo mínimo posible pues de otra manera, de pasar una y otra vez iremos destrozando el suelo y la vegetación, produciendo un evidente daño ambiental y restando espectacularidad a un entorno tan bonito.

Ascendiendo por las Peñas.

Esta zona es una zona umbrosa y empinada que nos hace sudar pero que a su vez nos permite ir observando maravillas de la naturaleza como encinas, quejigos, cornicabras, madreselvas, bruscos, jaras, etc y con suerte incluso podremos escuchar al veloz halcón peregrino.

Una vez sobrepasadas las Peñas, avanzamos por un terreno de ensueño, vegetación, rocas, vistas, en un zig-zag que nos lleva al vivac de las peñas, otro sitio de recuerdos, veladas, amistades, sensaciones,….. y es que está sierra está repleta de recuerdos.

Vivac de las Peñas.

Tras pasar por el vivac salimos a una zona un tanto desarbolada por un incendio muy antiguo, cruzamos la zona en diagonal y salimos al camino que nos conduce al Pozo del Mosquito, por la pista forestal se continúa hasta el cruce que nos desvía al barranco del Pozo del Nieve. En la zona de bajada transitamos cerca de una cantera abandonada de falsa ágata, por lo que es fácil encontrar multitud de fragmentos de esta roca, una vez que llegamos a una caseta de bloques continuamos la senda hacía la izquierda y ya encaramos la senda que por el barranco nos llevará al Pozo de la Nieve, reliquia viviente en un lugar de ensueño, pero que poco a poco va perdiendo parte de su cúpula, esperemos que alguna vez llegue la añorada reparación.

Pozo de la Nieve.

Para finalizar el ascenso, desde el collado del Pozo de la Nieve ascendemos por la senda de la loma cimera, que coincide con un cortafuegos, para llegar a La Madama de 1.371 metros, ya estamos en el techo de Jumilla, ahora toca abrigarnos, comer, beber y emprender el regreso al punto de salida.

Loma cimera a la Madama.

La vuelta la hacemos por la pista forestal hasta algo más abajo del Pozo del Mosquito. En una curva cerrada a izquierda cogemos la senda que por la Morra Oscura o la Morra Alta se dirige a la explotación salina de La Rosa, nosotros no llegaremos hasta el final, antes nos desviaremos hacía la umbría, a la altura del barranco de la Hoz, la senda de bajada fue descubierta no hace mucho tiempo por nuestro amigo Fracho Ramón, es una senda muy antigua, vertiginosa, que en muy poco espacio nos deja en la pista forestal que lleva al refugio del Revolcador.

Barranco de la Hoz nevado.

En la bajada tenemos la ocasión de disfrutar de las hermosas vistas del barranco, de la Peña del Castelar pero esta vez desde otra perspectiva al inicio de la ruta, y de un pinar muy maduro, muestra de la riqueza ambiental de esta sierra.

Peña del Castelar desde el bco. de la Hoz.

Así, poco a poco, vamos perdiendo altura para una vez cruzada la pista forestal llegar a otra vez al punto de salida, con la sensación de que la mañana ha merecido la pena.

Hasta siempre Carche.

DATOS TÉCNICOS:
Distancia: 12,8 km.
Tiempo sin paradas: 3 horas.
Desnivel +: 895 metros.



La ruta en wikiloc.


Perfil de la ruta.

lunes, 9 de enero de 2012

Sierra del Buey. El Cervino de Jumilla.

Panorámica Sierra del Buey.
El Cervino de Jumilla, dicen que las comparaciones son odiosas, pero para un jumillano encontrarse con que fuera de nuestras fronteras se refieren a la Sierra del Buey con este calificativo es una enorme satisfacción y es que, por lo menos para mí, el Cervino es la montaña de las montañas.

Otra perspectiva del Buey.

A continuación os presento una ruta típica en esta sierra jumillana de 1.087 metros de altitud, se trata de la ruta que sube por la senda del “Lin”, llamada así en honor a esta gran persona que no hace mucho tiempo ha realizado un gran esfuerzo para señalizar y arreglar esta senda vertiginosa que nos sube a la mismísima cumbre por su pared sur.

Senda de subida.

El pasado jueves 5 de diciembre me dispuse ha realizar esta ruta yo solo, disfrutando de cada paso, de cada vista, de los sonidos de la montaña, en definitiva, buscando las sensaciones que solo se pueden encontrar en la montaña y que a uno le hacen sentirse vivo Hacía un viento bastante fuerte del norte, cosa que pronto cesaría cuando me metiera debajo de la pared sur de esta sierra.

Trayecto de subida. (Dibujado a ojímetro)

Ya desde abajo se intuye el camino por donde pasaría, a pesar de que a simple vista parece imposible subir por ahí, conforme me voy metiendo en la pared se observa como la senda va aprovechando todos los resquicios posibles para ir esquivando las paredes y cortados.

Subiendo entre los estratos, algunos en el suelo.

Únicamente hay un punto equipado con unas cadenas en las que hay que extremar la precaución pues se trata de un paso bastante aéreo, en caso de querer evitar el paso hay una variante que evita tener que pasar por él.

Paso equipado con cadenas.

Conforme me iba acercando a la cumbre el viento se hacía más intenso, esperaba disfrutar del vuelo de las simpáticas chovas piquirrojas o porque no de la elegancia del águila real, pero no fue así, supongo que debido al fuerte viento, en vez de ello, me dispuse a disfrutar de las hermosas vistas existente y del pueblo de Jumilla que casi lo podía tocar con las manos. El paisaje solo queda afeado por el parque eólico montado en esta sierra y que por fortuna se queda bastante lejos de la cumbre.

Jumilla, al lado.

Una vez relajado y satisfecho de esta maravillosa sierra jumillana me dispuse a descender por la cuerda oeste, la ruta normal de ascenso a la sierra por la que desde jovencillos hemos subido muchísimas veces a reencontrarnos con la sierra más aérea de las que disponemos en nuestro término municipal.

Datos técnicos:
Tiempo subida: 55 min.
Tiempo bajada: 50 min.
Tiempo total: 1h45min.
Desnivel positivo: 600 m.
Distancia: 5,5 km.


Perfil de la ruta.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Feliz navidad y próspero 2012.


Nevada en el Parque Regional Sierra del Carche.
Jumilla (Murcia)

lunes, 19 de diciembre de 2011

Acículas, gotas y romeros.

A continuación os dejo tres fotos realizadas recientemente.

En las dos primeras he plasmado una gota de agua a punto de caer de una acícula de pino piñonero (Pinus pinea). La primera de las fotos está hecha con luz natural, completada con un poco de flash para perfilar la acícula y la gota de agua. La segunda de las fotos está hecha solo con luz artificial, con un flash frontal expongo adecuadamente la acícula y la gota y con otro cenital la perfilo.

Para la realización de las fotografías he utilizado un objetivo macro sigma 105 f2.8, mi cámara digital Nikon d7000, un trípode, un mando disparador y en el caso de la primera fotografía un flash y en la segunda dos flashes. En las dos fotografías he utilizado un diafragma bastante cerrado f8 en la primera y f10 en la segunda, de esta manera he pretendido obtener una buena definición y que las luces que se reflejan en las gotas aparezcan estrelladas. En cuanto a la velocidad, en la primera fotografía he disparado a 1/50 para obtener una exposición adecuada y en la segunda 1/250 para evitar que la luz natural interviniera en la foto, ésta es la máxima velocidad a la que puedo disparar pues es la velocidad de sincronización de los flashes.

Para poder aislar el elemento y que la gota estuviera donde yo quisiera cogí una acícula de pino, la coloqué delante de un pino para que el fondo desenfocado diera un bonito color verde y rocié la acícula con un pulverizador llenado de agua. En la fotografía hecha con luz natural, a través de la gota se puede ver todo lo que había detrás de la acícula, el pino que se ve en primer plano (es un pino todavía pequeño) es el que constituye el fondo de la fotografía.

Esta tercera fotografía corresponde a una flor de romero (Rosmarinus officinalis), está hecha dando más importancia a la luz artificial que a la natural, con un fondo oscuro que parece que va bien al color violeta de la flor y verde las hojas. Al igual que en el caso anterior he utilizado un objetivo macro sigma 105 f2.8, mi cámara digital Nikon d7000, un trípode, un mando disparador y dos flashes, uno para exponer adecuadamente el objeto y otro para compensar las sombras. Los parámetros de disparo principales han sido diafragma f11 y 1/125 de velocidad.

Con la composición elegida y fotografiando la flor de perfil he tratado de resaltar la forma labiada de la flor del romero, a su vez, la disposición de las hojas en abanico en el cuadrante inferior derecho parece que nos conducen a la observación de la flor que debido a su color violeta resalta en un fondo oscuro.

Espero que os hayan gustado las fotos.

Un saludo.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Una mañana con los pinos salgareños de la sierra del Carche.

El pronóstico para el pasado sábado 3 de diciembre de 2011 era un tanto revuelto, había llovido el viernes y parecía que el sábado iba a ir poco a poco aclarándose y volviéndose más estable.

Ante esta predicción, parecía que el amanecer podría deparar alguna que otra luz interesante que no me podía perder, así que me dispuse a cargar con todos mis cacharros fotográficos y de madrugada salí en busca de esas luces que había visto en mi mente y que no sabía si las encontraría donde yo quería.

A las 6 horas y 50 minutos, todavía de noche, me disponía a empezar a ascender la sierra del Carche por la senda que parte del salero de La Rosa.

Al principio con el frontal y posteriormente, conforme se iba haciendo de día, con la luz de un nuevo día, poco a poco, iba ganando altura. Conforme aumentaba la luz iba observando como la zona de la cumbre estaba totalmente escondida por una niebla espesa, lo cual no me hacía ser optimista, me daba la impresión de que la niebla iba a mantener ocultado a aquel que debía convertirse en uno de los actores principales de la foto que yo buscaba, el sol. A pesar de ello, el viento era intenso, por lo que albergaba algo de esperanza, quien sabe si con este viento las nieblas corren tanto que en un momento se hace la luz.

Poco a poco seguía para arriba disfrutando de la ruta y del entorno, iba pasando por sitios con foto, pero que en esa mañana y sin las luces que yo esperaba no me deparaban ninguna novedad, así fue pasando el tiempo y el camino y llegué a las inmediaciones del Pozo del Mosquito, ya estaba casi arriba, y no parecía que fuera a pasar lo que yo esperaba, así que me puse a pensar en un plan “B”.

En la zona alta de la sierra del Carche, tenemos una joya botánica el comúnmente denominado Pino salgareño o laricio (Pinus nigra sp. mauretanica). En numerosas ocasiones le he echado más de una foto pero ninguna de ellas ha satisfecho mis expectativas. Me atrae de estas reliquias vivientes sus formas retorcidas que nos informan de los rigores del clima ahí arriba, así que me dispuse a hacer otro intento para captar la belleza que esconden estos seres tan asombrosos.

Les tomé dos fotografías, todas ellas en blanco y negro. En la primera fotografía, con el gran angular en 12 mm y un diafragma cerrado a f11, intenté captar una perspectiva del árbol en la que resaltara esa corteza blanca que nos conduce a un ramaje tortuoso en el fondo. El cielo aportaba mucha luz, por lo que a efectos de reducir el rango de tonos presentes en la toma, utilicé también un filtro degradado neutro para quitar un poco de luz en la parte superior de la foto, el resultado fue este:

En la segunda fotografía me centré en el ramaje de la parte superior, como antes he dicho, siempre me ha llamado la atención las ramas tortuosas y aparasoladas de este pino. La foto que a continuación os presento la llevaba en mi cabeza ya mucho tiempo. En primer lugar el encuadre era fundamental, había que centrar bien el tronco y ramas del árbol, evitando cualquier interferencia de otro elemento en el encuadre, para ello utilicé un poco más de focal que en la foto anterior, un 25 mm y seguí utilizando un diafragma bastante cerrado f13 para tener la mayor profundidad de campo posible, el resultado conseguido fue el siguiente:

En fin, una mañana en la que no se cumplieron mis previsiones, pero de la que estoy satisfecho debido al resultado obtenido en el plan B previsto sobre la marcha, y en la que independientemente del resultado conseguido, pude disfrutar de un entorno entrañable y bonito, y de unos seres mágicos que esperemos que sigan sobreviviendo durante muchiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos años en este reducto de nuestro Jumilla.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Carche por la Curiosa.

El pasado sábado 19 de noviembre de 2011, Santi, José Javier, Juanjo y yo realizamos una ruta en el Parque Regional de la Sierra del Carche, que por lo menos para mí tiene cierto encanto.

A continuación voy a realizar una breve presentación de la ruta y a su vez voy a aprovechar para presentaros diversas fotos realizadas en otras ocasiones en las inmediaciones de la zona recorrida.

Las fotos que os voy a mostrar tienen su tiempo, más de siete años, son de la época en la que me iniciaba en la fotografía de naturaleza con mi cámara réflex con diapositivas, la verdad es que uno compara la calidad de esas fotos con la que se obtiene actualmente con las cámaras digitales y le da vértigo, el salto ha sido gigantesco.

Sierra del Carche con La Capurulla en primer término y la Morra de la Sima en segundo.
Los puntos rojos indican el itinerario seguido para ascender por la arista a la Morra de la Sima.

Bueno, vamos a lo que vamos, la ruta se inicia en la cantera de La Curiosa, nada más salir de aquí cruzamos unos bancales con almendros y vamos ya buscando la arista que sin ningún problema de orientación nos llevará a la Morra de la Sima, una de las tres cumbres más altas de esta sierra. La subida por esta arista es espectacular, con unas vistas preciosas a ambos lados y hacia atrás, sobre todo cabe citar la vista que se nos va quedando a la izquierda, el Barranco Ancho, con sus pedrizas y al fondo La Capurulla, la menor de las tres cimas pero la más atractiva desde el punto de vista montañero.

Pino seco en la zona de la cumbre debido a los rigores del clima ahí arriba.

La subida por esta arista es vertiginosa, y si se aprieta el corazón parece que se quiere salir por la boca, pero eso también conlleva que en poco tiempo se llegue a la Morra de la Sima. Una vez aquí y si no conocemos la zona hay que extremar la precaución no sea que no veamos la Sima de las Grajas y nos caigamos en ella. Esta sima tiene una profundidad de unos 45 metros y se corresponde con una diaclasa prácticamente vertical. Los montones de tierra a su alrededor parecen indicar que parte de su envergadura se puede deber a que artificialmente se ha profundizado para sacar algún mineral o incluso para utilizarla como pozo de la nieve.

Vista desde la cumbre hacía la zona de bajada a la Hoya de las Grajas, la loma en primer
término es el Cerro de la Replana.

De la Morra de la Sima pasamos a la Madama, cumbre de la Sierra del Carche con 1.371 metros de altitud. Una vez que nos hemos repuesto de la subida y hemos disfrutado del entorno nos disponemos a seguir el camino de bajada para antes de llegar al Collado del Pozo de la Nieve coger la senda que claramente se ve que nos lleva a la Hoya de las Grajas. Una vez llegado a este punto nos disponemos a volver al punto de salida, para ello mi opción preferida es evitar la pista que directamente nos conduce a este punto y, en vez de ello, transitar por la loma del Cerro de la Replana. Cuando la arista de este cerro se hace intransitable, salimos a la Casa del Cantal y seguimos la pista para en cuanto tenemos oportunidad coger la senda que nos conducirá desde la umbría a la solana para coger la pista que ya nos llevará al punto de salida.

Gramínea sobreviviendo en la grieta de una roca del Cerro de la Replana.

DATOS TÉCNICOS:

Tiempo: 2h25min (sin paradas)
Longitud: 9,10 km.
Desnivel positivo: 690 metros.
Cotas de interés: Morra de la Sima 1.365 metros y La Madama 1.371 m.

Perfil de la ruta.


Alineación al centroRuta en wikiloc.