jueves, 4 de agosto de 2011

Al Mulhacen (3.482 m) por la Vereda de la Estrella.

Por fin estamos en el barranco de San Juan, punto de partida de la Vereda de la Estrella y de la ruta que nos proponemos realizar que, pasando por Cueva Secreta, el collado de la Majá del Palo, la Laguna de la Mosca y el collado del Ciervo, nos conduciría a la cumbre del techo de la península ibérica, el Mulhacen con 3.482 metros, por su cara oeste.

Nos dimos cita un total de nueve amig@s para realizar esta interesante ruta con la que “atacaríamos” a este coloso por su vertiente norte. Una dificultad añadida a la ruta, ya de por sí dura, era el peso a transportar hasta la Laguna de la Mosca, situada casi a tres mil metros, donde situaríamos nuestro “campo base”, por lo demás no hay que reseñar ninguna dificultad técnica, únicamente decir que es una ruta indicada para personas acostumbradas a andar por el monte y en buenas condiciones físicas.

Por la Vereda de la Estrella.

Ya en los primeros pasos, la mochila decía “aquí estoy yo” y por la cabeza no paraban de rondar ideas tales como, me tendría que haber dejado esto, esto también, y esto también…, pero poco a poco, conforme iban pasando los minutos, el cuerpo iba entrando en calor por lo que el peso parecía diluirse, a ello no cabe duda que ayudaba la majestuosidad de los paisajes que íbamos contemplando.

Como pesa la... mochila.

La Vereda de la Estrella es una senda de unos diez kilómetros que nos conduce a Cueva Secreta, superando para ello un desnivel de unos 583 metros. Es un tramo cómodo, pero largo (sobretodo a la bajada) que nos permitió ir disfrutando de las maravillosas vistas de las caras norte de la Alcazaba y el Mulhacen, así como de especies de flora tales como robles, fresnos, quejigos, encinas o castaños. Antes de llegar a Cueva Secreta cruzamos el barranco del Guarnón, desde el cual se puede divisar, mucho más alto, el Veleta. Este barranco es vertiginoso, en apenas cuatro kilómetros hay más de dos mil metros de desnivel.

Río Guarnón.

Una vez en Cueva Secreta nos dispusimos a tomar algo, lo íbamos a necesitar en las rampas que se avecinaban. Tras recargar las pilas afrontamos una dura pendiente que con el peso y el estómago recién llenado se resistió un poco, así llegamos al collado de la Majá del Palo. Al pasar por este collado se cambia de vertiente, del valle del río Valdeinfierno, al valle del río Valdecasillas. A partir de este punto y hasta que se llega justo al margen del río Valdecasillas, a la zona conocida como el Prado de las Víboras, por suerte la pendiente se hace más suave lo que nos permite recuperar de cara a lo que se nos avecina.

Río Valdeinfierno en Cueva Secreta.

A partir del Prado de las Víboras el terreno se pone más empinado, prácticamente, durante todo el tiempo nos mantenemos por los márgenes del río, el rugir del agua ya nos acompañará prácticamente hasta la Laguna de la Mosca. Laguna que vemos colgada al fondo, encima de una muralla que parece infranqueable, pero que conforme te vas acercando se va haciendo más accesible, de hecho no es necesario utilizar las manos en ningún momento.

Al fondo Laguna de la Mosca. En el inicio de la chorrera.

A la Laguna de la Mosca se llega remontando el tercer vasar (cortado), en diagonal en dirección al Juego de Bolos, cumbre de 3.034 metros. En el inicio de esta travesía en diagonal hay que cruzar las chorreras de la Mosca. El tiempo de marcha y la altitud a la que ya nos íbamos encontrando hizo que poco a poco el cansancio hiciera acto de presencia, pero el entorno tan impresionante en el que nos encontrábamos curaba todos los males.

Llegando a la Laguna de la Mosca.

A la llegada a la Laguna de la Mosca tuvimos una recepción inesperada, un grupo de cabras montesas se encontraban en las inmediaciones de la laguna y se acercaban a nosotros bastante por lo que me dispuse a pasar un buen rato con ellas haciéndoles alguna que otra fotografía.

Cabra montés. (Capra pyrenaica)

Cabra montés. (Capra pyrenaica)

Una vez repuestas las energías decidimos montar el campamento y subir al día siguiente de madrugada a la cumbre, pues en esa tarde la cumbre estaba llena de niebla y no nos apetecía subir, ya que no tendríamos ninguna vista.

Chorreras desde la Laguna de la Mosca.

La Laguna de la Mosca es un lugar que no es posible describir con palabras, a los píes de la cara norte del Mulhacen, flanqueado por el espolón de la dama de Sierra Nevada, la Alcazaba; el collado del Ciervo o del Mulhacen y el Juego de Bolos; y a otro lado, el abismo y la civilización, pero a lo lejos, un lugar en el que uno se puede sentir alejado de casi todo. Había que aprovechar la tarde y disfrutar del lugar.

Espolón de la Alcazaba desde la Laguna de la Mosca.

Esa misma tarde, previamente a la cena sucedió algo inesperado, escuchamos un chasquido muy seco en la cara norte del Mulhacen, y presenciamos un desprendimiento de rocas de gran tamaño que nos puso a todos la carne de gallina, lo cual no era ni más ni menos que una muestra del elevado grado de descomposición en la que se encuentra esta pared compuesta por rocas metamórficas laminares, principalmente esquistos.

Cara norte del Mulhacen desde la Laguna de la Mosca.

Una vez cenamos, el sol empezó a ponerse rápidamente y con ello la temperatura se fue para abajo, así que bien temprano nos fuimos al saco, al día siguiente pensábamos levantarnos a las cinco de la mañana para salir para cumbre a las cinco y media.

Y como lo prometido es deuda, al día siguiente ahí estábamos a las 05:30, con los frontales de camino a la cumbre. En el primer tramo de subida hasta el collado del Ciervo hay que ser prudente, sobretodo si se sale como salimos nosotros totalmente de noche, debido al caos de bloque existente, pero sin ningún problema que reseñar si se sabe donde se va. Así llegamos al collado del Ciervo entre dos luces, ya veíamos el amanecer por el gran espolón de la Alcazaba. Desde el collado del Ciervo también dimos vistas a la más suave vertiente alpujarreña, la Caldera y el refugio del mismo nombre.

Amanece en la dama de Sierra Nevada. La Alcazaba.

Sin perder el tiempo nos dispusimos a tirar hacía la cumbre, ya no necesitábamos los frontales, la cumbre la teníamos cada vez más cerca y eso se notaba en el ánimo. Una vez en la cumbre, a las 07:00 horas, pudimos presenciar la salida del sol y disfrutar como no de las maravillosas vistas de este sitio tan espectacular. Una vez hechas las fotos, a deshacer el camino andado, vuelta a la laguna de la Mosca, a recoger los bártulos y para abajo.

Amanece en la cumbre del Mulhacen.

La bajada hasta Cueva Secreta se hizo rápida, únicamente cabe destacar el descenso desde el collado de la Majá del Palo hasta Cueva Secreta que se hizo un poco más pesado de lo normal. En Cueva Secreta aprovechamos para tomar algo y una vez hecho esto, salimos camino del Barranco de San Juan. Llegado a este punto tengo que decir, que este tramo si que se hizo un poco pesado. El peso, el calor, la falta de agua y la fatiga acumulada hicieron que este tramo al final se hiciera un poco agónico. Pero como luego dicen, esto es lo que tienen estas cosas, hay que saber de antemano, que entre otras cosas, aquí se viene a esto.

Despedida de las chorreras de la Mosca.

Una vez llegado al Barranco de San Juan, tocaba celebración, baño en el río, hidratación del cuerpo (que lo necesitábamos bastante) y plato alpujarreño al canto.

Si nada más, gracias a todos mis compañer@s por disfrutar con ellos estos magníficos días y hasta siempre Mulhacen.

Ficha Técnica.

BARRANCO DE SAN JUAN – LAGUNA DE LA MOSCA- MULHACEN.

Ruta realizada en dos días. Día 1: Barranco de San Juan, Vereda de la Estrella, Cueva Secreta, collado de la Majá del Palo, Laguna de la Mosca. Día 2: Laguna de la Mosca, Mulhacen, Laguna de la Mosca, collado de la Majá del Palo, Cueva Secreta, Vereda de la Estrella, Barranco de San Juan.

DIA 1

Punto

Cota

(m)

Dist. parc

(km)

Dist. total.

(km)

Desnivel + parcial

(m)

Desnivel + total

(m)

Tiempo parcial neto

Tiempo total neto

Tiempo parcial bruto

Tiempo total bruto.

Bco. San Juan

1.157

0

0

0

0

00:00

00:00

00:00

00:00

Vereda Estrella

1.724

10,9

10,9

583

583

02:43

02:43

03:15

03:15

Laguna Mosca

2.886

5,1

16

1.052

1.635

02:27

05:10

04:05

07:20

DIA 2

Punto

Cota

(m)

Dist. parc

(km)

Dist. total.

(km)

Desnivel + parcial

(m)

Desnivel + total

(m)

Tiempo parcial neto

Tiempo total neto

Tiempo parcial bruto

Tiempo total bruto.

Mulhacen

3.482

2,5

18,5

593

2.228

01:06

06:16

01:21

08:41

Laguna Mosca

2.886

2,5

21

25

2.253

00:47

07:03

01:01

09:42

Vereda Estrella

1.724

5,1

26,1

18

2.271

01:47

08:50

02:24

12:06

Bco. San Juan

1.157

10,9

37

123

2.394

02:25

11:15

03:25

15:31

Perfil día 1. Barranco de San Juan - Laguna de la Mosca.

Perfil día 2. Laguna de la Mosca - Collado del Ciervo - Mulhacen - Laguna de la Mosca - Barranco de San Juan.



Track de la ruta.

miércoles, 6 de julio de 2011

Mulhacen 3.482 m desde la Hoya del Portillo.

Tras un intento fallido de ascender al Mulhacen en junio de 2010 debido a un temporal que nos sorprendió con nieve por encima de los 2.500 metros, este año hemos vuelto a las Alpujarras granadinas con fuerzas renovadas para enfrentarnos al gigante más gigante de la Península Ibérica, el Mulhacen con 3.482m.

Capileira.

En principio el plan era subir al refugio de Poqueira donde dormiríamos para al día siguiente ascender a la cumbre del Mulhacen y volver, ese mismo día, al punto de partida, la Hoya del Portillo. No pudo ser así porque el refugio de Poqueira se encontraba completo en la noche del sábado así que no quedó más remedio que hacerlo todo del tirón Hoya del Portillo-Mulhacen-La Caldera-Refugio de Poqueira-Hoya del Portillo.

Amanece en el Veleta.

El domingo 3 de julio madrugamos bastante, a las 06:15 horas ya estábamos andando, el día amanecía algo nublado y al sol le costaba apretar, paralelamente a ello conforme íbamos ganando altura se iba haciendo más intenso un viento que no nos abandonaría prácticamente en toda la ruta, de hecho habían previstas rachas de viento de 60 km/h.

El principio de la ruta se hizo sin ninguna dificultad por la senda del Alto del Chorrillo. Una vez que llegamos al cruce con los caminos que se dirigen a La Caldera y al Veleta por un lado y al refugio de Poqueira por otro, cogimos la loma del Mulhacen que directamente nos conduciría a su cumbre.

Llegando a la loma del Mulhacen.

Poco a poco íbamos ganando altitud y el grupo se portaba muy bien, todos íbamos a una, alrededor de los 3.000 metros el viento ya venía bastante frío y a pesar del esfuerzo de la subida se echaba de menos alguna capa de ropa así que paramos y procedimos a ponernos forros polares, guantes y gorros.

Abrigándonos.

Continuamos la ascensión disfrutando de las maravillosas vistas que nos íbamos encontrando, había más nieve de la que en principio nos esperábamos encontrar para la altura del año en la que estábamos. La nieve se concentraba principalmente en la zona del veleta y en las caras nortes, de hecho la carretera del veleta permanecía cortada por la nieve. Nosotros en la ruta realizada no tuvimos ningún problema, únicamente en la bajada del barranco del Poqueira tuvimos que atravesar algún que otro nevero, que se agradeció para quitarnos el mono, de todas maneras no había ningún problema para rodearlo.

Panorámica del Veleta al Caballo con la Caldera en primer plano.

Conforme íbamos ascendiendo, el viento y la altitud hacían que nos sintiéramos algo mareados, se notaba que ya íbamos ganando altura. Antes de llegar al Mulhacen, llegamos al falso Mulhacen, aquí el viento era muy intenso. Ya llevábamos un rato largo andando así que decidimos protegernos del viento en este punto y almorzar, nos lo teníamos merecido. Una vez que almorzamos encaramos definitivamente la subida al Mulhacen, la llegada a este punto siempre es gratificante y más ese día que nos acompañaban Juanita y Paco (Fracho), veteranos del club Hinneni, ambos un ejemplo a seguir, ojala nosotros también lleguemos a sus edades con la fortaleza que ellos tienen.

Mulhacen 3.482 metros.

Una vez observadas las vistas y hechas las fotos de rigor nos dispusimos a bajar al refugio de la Caldera contemplando de paso las paredes norte del Mulhacen y la Alcazaba desde el collado del Ciervo o de la Mosca.

Laguna de la Mosca con la Vereda de la Estrella al fondo.

Veleta con La Caldera en primer plano.

Caras nortes del Mulhacen y La Alcazaba con la Laguna de la Mosca en la parte inferior izquierda.

Tras reponer energías en el refugio de la Caldera contemplamos el maravilloso aspecto de la Laguna de la Caldera con una gran cantidad de nieve para la época del año en la que nos encontramos y hecho esto nos dispusimos a bajar por el barranco de Poqueira al refugio del mismo nombre.

Mulhacen desde La Caldera.

En la bajada, las piernas ya se iban resintiendo un poco de tanta bajada pero poco a poco al final llegamos al refugio. Aquí comimos, celebramos la ascensión, como no, con una cerveza alhambra y pudimos degustar un buenísimo plato de lentejas hecho en el refugio.

La Caldera.

Tras comer, sin perder ni un momento, había que volver a Jumilla en el mismo día, nos dispusimos a volver a la Hoya del Portillo por el alto del Chorrillo, despidiéndonos así hasta una nueva ocasión de esta espectacular sierra.

Datos técnicos de la ruta:

- Desnivel de subida: 1.710 m.
- Desnivel de bajada: 1.710 m.
- Cotas de interés: Mulhacen 3.483 m.
- Distancia total: 27,7 km.
- Tiempo total sin paradas: 07 h 27 min.
- Tiempo total con paradas: 10 h 35 min.
- Tiempos con paradas:
* Hoya del Portillo-Mulhacen: 04 h 30 min.
* Mulhacen – La Caldera: 55 min.
* La Caldera – Refugio de Poquiera: 01 h 25 min.
* Refugio de Poqueira – Hoya del Portillo: 02 h 10 min.



jueves, 23 de junio de 2011

Jumilla en primavera. (2011)

Con esta entrada no me voy a extender escribiendo, prefiero pasar directamente a estas imágenes, tomadas durante la primavera de este año 2011 exclusivamente en el término municipal de Jumilla. Espero que os gusten.

Cielo tormentoso.

Orquidea (Ophrys fusca) de Santa Ana.

Amentos de encina (Quercus ilex) en la Sierra del Carche.

Niebla matutina en la sierra de la Cingla.

Ababol (Papaver rhoeas) en las Puntillas.

Reseda en las Puntillas.

Avena.

Mohino (Anacyclus clavatus) con insecto.

Atardece en la balsa de Gaitan.

Madreselva (Lonicera implexa) de la sierra del Carche.

Jara (cistus laurifolius) con insectos en la sierra del Carche.

Arociris en la sierra de la Caballera.

domingo, 19 de junio de 2011

La Sagra 2.383 m. Bosque vertical-Collado de las Viboras.

Hacía ya tiempo que le tenía ganas a esta ruta, finalmente el pasado día 9 de junio de 2011, coincidiendo con el día de la Región de Murcia, José Manuel “Pana”, Juanjo y yo nos decidimos realizarla, antes de que apretaran las calores estivales que ya estamos sufriendo.

Como de costumbre madrugamos y nos dirigimos a los collados de La Sagra donde dejaríamos el vehículo. Desde bastante antes de llegar a este punto, La Sagra ya se divisa, esa gigantesca mole resulta bella y atractiva para los que nos gusta el montañismo, una vez que la hemos divisado no podemos dejar de contemplarla y admirarla.

Bosque de pino laricio cerca del bosque vertical.

Una vez en los collados de La Sagra, aparcado el vehículo, con buen día y a buena hora, nos dispusimos a realizar la ruta. El principio es llano e incluso con un poco de bajada, transitamos por una zona hermosa y de densa de vegetación, pudimos incluso divisar un águila calzada y fugaz jabalí con sus rayones que se cruzó delante de nosotros entre la espesura.

Pino laricio 01.

Hasta el collado Blanco, el terreno es llano, con un poco de bajada y algún que otro repecho, sobretodo al final, ya cerca del collado. Este tramo nos permite entrar en calor antes de abordar lo que se nos avecina, el bosque vertical.

El bosque vertical es como su propio nombre indica un bosque de pino laricio (pinus nigra) en una elevada pendiente. El bosque de pinos nos acompaña hasta aproximadamente los 2.000 metros y cabe destacar el gran porte de algunos de estos ejemplares sobretodo en aquellas zonas donde la explotación maderera no ha llegado.

Cumbre de La Sagra. 2.383 m.

Aquí el terreno se encajona y se empina, las pulsaciones se van para arriba y el sudor brota por todas partes, pero eso no impide el disfrutar de esta subida que nos deja en un collado a unos 2.000 metros de altitud donde pudimos disfrutar de los vuelos del buitre leonado y algún que otro cuervo.

Descenso hacia el collado de las Víboras.

Una vez hidratados y abrigados un poco, pues el aire venía algo frío, nos dispusimos a ascender los algo más de 300 metros de desnivel que nos quedaban hasta la cima. En esta zona la vegetación ya cada vez es más escasa, dejando paso a una vegetación herbácea y arbustiva de poca altura fiel reflejo de los rigores del invierno a estas alturas. Cabría citar también algún que otro pino laricio “despistado” que se ha colado a una altura de cierta envergadura y que con sus formas y portes nos dan una idea de los rigores que han tenido que sufrir en su larga existencia a esas alturas. Si pudieran contarnos sus vivencias…

Pino laricio 02.

Antes de llegar a la cima se pasa por la antecima de La Sagra, a muy poca distancia de la cumbre principal. Una vez en la cumbre, como de costumbre, la foto de rigor, abrigarse, un pastel de carne murciano para adentro y vino de jumilla, pienso que me lo merecía.

El descenso decidimos realizarlo por el collado de las Víboras, de camino a este pasamos por al lado del comienzo de la popular Pedriza, que según hemos oído está algo desmejorada. En el trayecto al collado nos sorprendió la multitud de senderos que aparecen por todas partes dando la sensación en algunos tramos de paisaje algo degradado. Estaría bien señalizar una senda principal y que todos intentáramos utilizar los mismos senderos, la sierra nos lo agradecería.

Vista desde el collado de las Víboras.

Una vez en el collado de las Viboras, tomamos camino del punto de partida, disfrutando nuevamente de la espesa vegetación que esconde la sierra.

Hasta siempre Sagra, pronto volveremos.

Ficha ténica:

Distancia: 14,3 km.

Tiempo andando: 3h43min.

Desnivel positivo: 993 metros.

Cota máxima: 2.383 metros

Ortofoto con track.

Perfil.

domingo, 5 de junio de 2011

Huelga Utrera - Piedra Dionisia (1.660 m)

El pasado fin de semana del 28 y 29 de mayo, Mada, José Javier, Ana y yo pasamos un bonito fin de semana en la sierra del Segura, en concreto en la zona de La Donar. Aquí la sierra del Segura nos muestra su configuración más laberíntica, una configuración que te hace sentirte lejos de casi todo pero cerca de lo que más te gusta y que a la vez te inunda de una paz que se hecha de menos en otros lugares.

Valle río Segura.

La primavera se mostraba en todo su esplendor lo que hacía que la vegetación estuviera exuberante mostrando un verde intenso que no era otro cosa que el anuncio de la vida que se esconde en estos rincones.

Senda río Segura.

Nos propusimos hacer una ruta que asciende desde Huelga Utrera por el cauce del río Segura, dirección Pontones pero desviándonos bastante antes a la aldea de Poyotello para desde aquí subir a la vecina Piedra Dionisia (1.660 m) donde tener una bonita perspectiva del valle del río Segura.

Madreselva esplendida (Lonicera splendida)

Durante la ascensión pudimos disfrutar de especies tales como avellanos, arces de granada, nogales, etc., indicios de la elevada pluviometría que se da en estos valles encajonados del río Segura, asimismo pudimos contemplar durante todo el recorrido los vuelos de los buitres leonados que encontraban alojamiento en las buitreras de los alrededores.

Cascada agua.

Debido al calor reinante, nos lo tomamos con calma y disfrutamos del paisaje, el agua y el recorrido. En el trayecto pudimos divisar una cascada que parecía un oasis de frescor en un rincón paradisiaco, también tuvimos la ocasión de contemplar la cueva del agua, fascinante oquedad con un curso de agua en su interior en la que los elementos parecen ser uno solo. Donde roca y agua, responsables en gran parte del moldeado de estas sierras, parecen fundirse.

Cueva del agua 01.

Cueva del agua 02.

Una vez llegados a Poyotello el paisaje ya se tornaba mucho más despejado de vegetación, la altura se dejaba notar, nos recibía un pueblo tranquilo y acogedor que cualquiera habría deseado como lugar de retiro donde descansar, meditar y contemplar lo bonito del paisaje que le rodea, sobretodo en aquellas fechas más hostiles del invierno donde la sensación de aislamiento debe ser mayor.

Llegado a este punto decidimos subir a la vecina Piedra Dionisia (1.660 m), punto desde que suponíamos podríamos divisar el valle del río Segura y una panorámica espectacular de la inmensidad que nos rodeaba.

En esta zona ya sin arbolada el sol se pegaba con ganas pero la leve brisa que soplaba hacía que la subida fuera más llevadera. La montaña nos mostraba una bonita alfombra multicolor de pequeñas florecillas y gramíneas que aprovechaban las calores para desprender su polen y de esta manera cumplir con los destinos de la vida, la fecundación, de paso también iban generando unas leves molestias de alergia a las que ya estamos acostumbrados a sobreponernos, la ganas de monte siempre puede más que las alergias.

Subiendo a Piedra Dionisia.

En la cumbre como era de esperar la vista era majestuosa, una sucesión de montañas y valles que se perdía en el infinito, un paisaje que invitaba a meditar, a descansar; simplemente a estar allí y dedicarse a contemplar.

Piedra Dionisia. 1.660 m.

Muchas gracias Ana, Mada y Jose Javier.

Datos técnicos:

Tiempo andando: 04h52min.
Desnivel positivo: 730 m.
Distancia: 16,5 km.

Track Huelga Utrera - Piedra Dionisia

Perfil Huelga Utrera - Piedra Dionisia.